MIGRACION EN TIEMPO DE PANDEMIA

 MIGRANTES EN TIEMPOS DE PANDEMIA.

Vivir en campamentos temporales sin agua ni jabón y quedar en las calles tras el cierre de fronteras son algunos de los agravantes que enfrentan durante la pandemia las miles de personas que huyeron de sus países y que hoy viven en condiciones en las que el virus puede propagarse rápidamente. 

El llamado para combatir el Covid-19 es casi el mismo en todo el mundo: quedarse en casa y estar a más de dos metros de otras personas cuando se deba salir, estas medidas parecen imposibles de practicar en campamentos de refugiados como el de Kutupalong, en Cox’s Bazar, Bangladesh, donde viven miles de refugiados por cada kilómetro cuadrado y duermen más de cinco migrantes en tiendas de campaña que no superan los tres metros de largo. 

Y si llegara un brote generalizado dentro de algún campamento en el mundo, “es probable que los desplazados internos y los refugiados opten por escapar de nuevo en busca de un lugar seguro, lo que podría desencadenar una reacción violenta de las poblaciones y las autoridades locales y derivar potencialmente en violencia”, como advierte la OIM.

Pero esas no son las únicas dificultades que atraviesan los migrantes y los refugiados. A las precarias condiciones sanitarias se suman las restricciones de movilidad que están enfrentando muchos de los 25,9 millones de refugiados que hay en el mundo según la OIM. Esto se vive particularmente en América Latina, pues los países a los que aspiraban llegar no los quieren recibir durante la pandemia y no pueden volver a sus naciones de origen porque el coronavirus también hizo que sus gobiernos cerraran las fronteras.

Durante la pandemia, Estados Unidos y México endurecieron las medidas para frenar el ingreso de migrantes. El Gobierno de Donald Trump, por ejemplo, suspendió hasta finales de mayo las visas de residencia permanente que le daban a los migrantes legales, ha expulsado a cerca de 10.000 inmigrantes y los que están retenidos en los centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU.



El ICE confirmó a finales de abril que ya había 297 migrantes contagiados con Covid-19, de las 425 pruebas que les han hecho a los detenidos, según dijo un vocero a Reuters. Es por eso que los defensores de los migrantes denuncian que esas reclusiones los están exponiendo a contagiarse del virus.

 - Con el fin de fortalecer las capacidades del gobierno para dar respuesta a las personas migrantes, en apego a los protocolos gubernamentales establecidos ante la epidemia de COVID-19, así como para garantizar sus derechos y dignidad, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) inició la entrega de productos de higiene y alimentación a migrantes retornados y apoyo a las instituciones públicas y al personal que les atiende en Honduras. 

Como parte de este fortalecimiento, la OIM donó a la Comisión Permanente de Contingencias de Honduras (COPECO), entidad que lidera la respuesta a la emergencia, mantas, sillas, ropa de cama, toallas y ventiladores, entre otros productos, que servirán para equipar los centros habilitados para que las y los migrantes retornados puedan pasar en condiciones dignas los 14 días de aislamiento que estableció el Gobierno con el fin de evitar la propagación del virus, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).


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